Sunday, October 14, 2012

Hijra - Rose Venkatesan - Kailana Alani

Hijra en Goa.
En la cultura del subcontinente indio, el término hijra (también escrito y pronunciado de distintas maneras) define a los miembros de un tercer sexo, intermedio entre los géneros masculino y femenino.
La mayoría son varones o intersexuales, pero algunas son mujeres. La mayoría de los hijras se refieren a sí mismas en femenino y suelen vestir como mujeres. A falta de un censo oficial las estimaciones oscilan entre 50.000 y los 5 millones de hijras tan sólo en la India. La historia de esta condición cuenta con una larga tradición, tanto en la cultura védica, como en las cortes de los gobernantes islámicos del subcontinente.
A pesar de que los occidentales se han referido a ellos frecuentemente como eunucos, lo cierto es que pocos de ellos se han sometido a algún tipo de modificación genital.

Contenido

Historia y definición

En la India, existe, desde hace mucho tiempo, un grupo religioso de hombres castrados que visten y se comportan como mujeres: son los hijras. Estos hombres adoran a la diosa Bachuhara Mata, algunos creerán que es una corriente del chamanismo o tal vez otra forma del transgénero.
En la religión hindú no existe una definición clara de sexos: por ello varios de sus dioses presentan rasgos de uno y de otro sexo, lo que permite la aceptación de la existencia de un "tercer sexo".
El origen divino de los hijras proviene de una leyenda de hace mas de 20 mil años, según la cual Krishna al oír un soldado moribundo que se lamentaba de morir soltero, se transformó en doncella. Por esta razón los hijras van cada año a Kutayan, al sur de la India, para celebrar sus bodas con el dios y al mismo tiempo su identidad. Para esta ocasión, se visten con galas de novia. Como el dios-soldado muere, los hijras se convierten en viudas cortando sus pulseras y adornos festivos.
Durante el siglo XVI los hijras ocupaban empleos de toda condición: desde niñeras hasta puestos de alto rango, como el de consejero de estado del emperador mongol. En esa época los hijras llegaban a poseer tierras, palacios, templos y sirvientes a su disposición e inspiraban fe y respeto
Tras la ocupación británica de la India se promulgaron leyes homófobas que castigaban la homosexualidad han marginado a esta población, que se ve obligada a vivir de la mendicidad y la prostitución. Más recientemente se ha relajado la persecución de este colectivo, llegando un hijra a ser electo alcalde de un pueblo de la India. Sin embargo la discriminación sigue siendo la constante.

Ritos y costumbres

Algunos hijras se castran voluntariamente; antes lo hacían con cuchillo y sin anestesia lo cual provocaba la muerte de un importante porcentaje. A pesar de que la legislación india prohíbe la castración desde 1860, en algunas clínicas todavía es común que se practique.
Después de ser castrado -aquel que opta por la mutilación genital- el hijra cumple con un último rito: vaciar leche en un arroyo como símbolo de la pérdida de su fertilidad. Los hindúes creen que los hijras, al renunciar a tener hijos propios, tienen facultades para bendecir o maldecir y es por ello que al nacer un niño, los hijras acuden a festejar el nacimiento con cantos, bendiciones y augurios de larga vida y prosperidad, así como para librarlo del mal de ojo. A cambio reciben arroz, azúcar y dinero. Si los hijras consideran que reciben poca cantidad de limosna, el niño puede recibir maldiciones, como por ejemplo, la impotencia.
La mayoría de los hijras renuncian a llevar una vida sexual activa. Aquellos que se dedican al ejercicio de la prostitución, no consideran esta actividad como una actividad sexual, sino como trabajo.
Algunos jóvenes varones deciden convertirse en hijras por considerar que "han quedado inservibles" después de mantener relaciones homosexuales con un rol pasivo. Esto no implica que todos los pasivos opten por convertirse en hijras, solo aquellos que manifiestan su deseo de ser mujeres.

 

Fuente

No comments:

Post a Comment